martes, 10 de diciembre de 2013

Celebración de los 150 años de la LLegada de las Hijas de la Caridad a P.R

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Tras interminables tramites durante largos ocho años, se extiende un llamado a veintitrés hermanas de la Caridad que integrarían el grupo asignado a Puerto Rico.
El 11 de noviembre de 1863 veintitrés hermanas salen del puerto de Cádiz en el barco de vela “La Nueva Ceres”postrada de rodillas, reciben la bendición del Padre Sanz veintitrés hermanas  entre las edades de veinticinco a cuarenta y dos años. Luego de  veintinueve días de viaje y un barco de vela,  llegan el 10 de diciembre de 1863 a suelo borincano.
Lágrimas de emoción surcaron sus mejillas, sentimientos de temor ante lo desconocido y de confianza plena en Dios a quien habían dado su palabra. Un grupo  le dio la bienvenida en nombre del Sr. Obispo, que se encontraba en viaje pastoral, además de Don Diego de Alba, provisor y Don Eusebio, gobernador eclesiástico, representantes del Hospital Militar Caballeros de San Vicente de Paul y un grupo de las conferencias de señora acompañaron a las hermanas en su recorrido por la Galeta de San JuanLa Capilla de las Madres Carmelitas (Hoy el Hotel El Convento) para dar gracias a Dios por tan feliz acontecimiento y continuaron su recorrido hacia el Palacio Episcopal  (actual arzobispado de San Juan)
            Es preciso recrear  la escena de veintitrés hermanas vestidas con un tradicional hábito negro, la blanca toca de alas caídas hasta los hombros, un manto atado a la cintura. Sus manos cargando una bolsa de tela con lo necesario, una de ellas cargaba una maleta con enseres necesarios para su misión.  He aquí el desprendimiento de las hermanas quienes iniciaron su vida en un mundo nuevo,  con una misión desconocida como muestra de auténtica pobreza. Esta escena nos  recuerda  al hijo de Dios Todopoderoso que dejo todo para nacer en un pesebre.
            Las hermanas se ubicaron en sus respectivas misiones, catorce en el Hospital Militar, seis en la Casa de Beneficencia y tres al Patrocinio del Colegio de Párvulos que estaba en construcción.
A la mañana siguiente de su llegada las hermanas sirvientes y algunas compañeras y en compañía del padre Sistero, fueron  a  presentarse al Capitán General y gobernador de Puerto Rico. Aquí comenzó su misión de entrega y servicio siendo pioneras en este apostolado. 
Hoy agradecemos a cinco Hermanas de la Caridad quienes brindan con amor y entrega sus servicios sin esperar nada a cambio solo las gracias de nuestro señor Jesucristo.
Sor María Dolores Vicens, Sor Gloria López Galarza, Sor Milagros Serrano, Sor Juana Eliza Muñiz y Sor Santa son las que  integran el grupo de hermanas  llamadas  por Dios a servir, en este momento determinado de su historia, a los niños y niñas del Hogar Colegio La Milagrosa  viendo en ellos al Cristo sufriente y pobre que reclama amor y misericordia.
La comunidad escolar Hogar Colegio La Milagrosa agradece estos 150 años de servicio dedicados al cuidado de los niños maltratados, envejecientes, cuido de enfermo en los hospitales, obras sociales y educativas.



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